La ecuación es simple. Por la escasez y los altos valores, durante las últimas semanas se incrementó el decomiso de cubiertas ingresadas ilegalmente al país por Bolivia. Personal de Gendarmería Nacional realizó varios operativos y comprobó que traían este producto de manera particular en los tours de compras o, directamente, en camiones. A esto hay que agregar un reciente operativo que realizó la Policía en la que recuperó llantas que habían sido sustraídas.
El viernes, en tres procedimientos realizados a lo largo de la ruta 34, los gendarmes secuestraron 352 cubiertas de diferentes rodados. Los uniformados detectaron que la mercadería era trasladada en las bodegas y en los pasillos de los colectivos. La valuación de lo incautado supera los $ 5,5 millones, según estimaron voceros de Gendarmería.
El 20 de abril, en Trancas, la misma fuerza había descubierto que un camión trasladaba, sin ninguna documentación respaldatoria, 133 cubiertas valuadas en más de $2 millones. Seis personas fueron identificadas por realizar esta actividad.
El contrabando no es un delito, sino una infracción, según las normas vigentes. A quienes son sorprendidos no se les inicia una acción penal, sino un sumario que normalmente finaliza cuando pagan una multa.
“La historia es simple. No hay cubiertas, y si hay stock no bajan de $ 70.000. En Bolivia las conseguís a la mitad y no tenés problemas en encontrarlas. Hay gente que se está dedicando a traer por encargo”, sintetizó el taxista Franco Herrera. “Cuando decidí cambiarlas pedí presupuesto. Necesitaba como mínimo $280.000, lo que es una locura. Después me contacté con un jujeño que me ofreció las cuatro por poco más de $ 150.000. No dudé y cerré el negocio”, destacó.
Carlos, vendedor de una casa del rubro, reconoció que la actividad está en crisis. “No hay muchos productos para vender, las que quedan son costosas y tampoco hay mucha financiación. No cualquiera tiene una tarjeta con la que puede financiar no menos de $ 250.000 si es que quiere cambiar las cuatro ruedas”, señaló en una entrevista con LA GACETA. “Sabemos que las están trayendo de contrabando de Bolivia fundamentalmente, pero también sé de casos de Chile. No puedo decir de su calidad, pero sí que hay variedad y que se las puede conseguir entre un 40 y un 50% más baratas”, añadió.
Juan Carlos Martínez es propietario de una gomería de Villa 9 de Julio. Él planteó el otro problema que presenta esta situación. “Al no poder conseguir el modelo o comprar una cubierta muchos nos piden que la recauchutamos, pero ese trabajo no siempre lo podemos realizar. Las usan tanto que no tienen el cuerpo para reacondicionarlas”, sintetizó.
Otra modalidad
Personal de la Brigada de Yerba Buena, al mando de los comisarios Daniel Cuellar y Jorge Dib, inició una investigación luego de que un vecino denunciara que le habían sustraído la rueda de auxilio de su camioneta VW Amarok. Los pesquisas identificaron a los supuestos autores y solicitaron allanar gomerías. Se presentaron en tres locales y en uno de ellos encontraron 17 llantas de ese modelo de vehículo. Estimaron que el valor de lo secuestrado supera los $ 2 millones.
Fuentes policiales confirmaron que en las últimas semanas se notó un pequeño incremento de denuncias por robo de ruedas de auxilio. Creen que esta tendencia se origina por dos razones: la escasez y el valor del producto y también porque se presentan falsas denuncias con el fin de conseguir que el seguro les entregue el reemplazo sin costo.
“Hay colegas que denuncian cada tanto para ir reemplazándolas. Es una picardía, pero es una de las pocas alternativas que tenemos para subsistir en este país que se parece cada vez más a Venezuela”, explicó el taxista Herrera.
Los ruralistas fueron los primeros en denunciar que el faltante de cubiertas había incrementado el robo de esos elementos. “En un mundo globalizado los delincuentes van buscando nuevas alternativas”, sintetizó José Leal, responsable del área de Seguridad de la Sociedad Rural de Tucumán. El productor destacó que se registraron nuevos hechos que generaron alerta en el sector. “Desconocidos reducen al camionero, lo llevan a un descampado donde están sus cómplices esperándolos con un compresor y le sacan todas las ruedas. Un camión puede tener hasta 12 ruedas”, explicó.
En Tucumán es notorio el faltante del modelo más utilizado para este tipo de vehículo, en el que cada una tiene un valor promedio de $ 170.000. Según confiaron fuentes vinculadas al sector productivo se pueden conseguir cubiertas similares, pero el costo es de $ 240.000. “En los campos cuidamos las cubiertas de tractor como si fueran las joyas de la abuela. Encima que no hay, cada una cuesta casi $400.000. Los delincuentes entran a los campos a buscar eso”, explicó Pablo Sánchez, productor del sur de la provincia.